Con el reciente aumento de la frecuencia y la gravedad de los fenómenos relacionados con el clima, y como resultado de los últimos dos años, muchos líderes empresariales se han sumado al esfuerzo por combatir el cambio climático, comenzando por su propia estrategia de sostenibilidad y avanzando hacia iniciativas globales, con el fin de trabajar juntos para construir un futuro sostenible.
Para acelerar estos esfuerzos, las organizaciones están utilizando datos y datos web públicos para comprender mejor cómo sus operaciones están dañando el medio ambiente, buscando soluciones a lo que pueden hacer individualmente, así como lo que nosotros, como sociedad, podemos hacer colectivamente, para trabajar en la reducción de nuestra huella de carbono global en los años cruciales que se avecinan.
Datos para el cambio
Los datos, al igual que el agua, son un recurso esencial para nuestra supervivencia. Sin embargo, a diferencia del agua, el acceso a los datos, y más concretamente a los datos medioambientales, sigue siendo limitado, cuando debería ser abierto y transparente, como los arroyos de agua dulce que fluyen libremente.
En Bright Data hemos visto de primera mano que la sociedad civil puede beneficiarse enormemente del acceso abierto a los datos medioambientales y a los datos web públicos que comparten las organizaciones tanto del sector privado como del público.
Dentro de estos diversos conjuntos de datos, los investigadores tienen la capacidad de examinar todo el alcance de los efectos del cambio climático en nuestro planeta y, a partir de ahí, estar preparados para transmitir recomendaciones que nos permitan salir de la crisis actual con nuestro hermoso ecosistema aún intacto.
Por lo tanto, es de suma importancia que generemos confianza en torno al intercambio de datos y definamos desde el principio el papel que desempeñarán los datos para garantizar que los investigadores tengan acceso a los recursos que necesitan para trazar estrategias que puedan aplicarse tanto a nivel individual como colectivo —ya sea por parte de la industria, el gobierno o los particulares— para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático en nuestro planeta, antes de que nos veamos cruzando el Rubicón prematuramente.
Expectativas pasadas frente a futuras
Desde la década de 1970, los investigadores han estado utilizando grandes conjuntos de datos para comprender las funciones del sistema climático.
Sin embargo, con la llegada de Internet, hoy en día tenemos a nuestro alcance una gran cantidad de información abierta y pública que nos permite comprender el clima aún mejor que hace 50 años.
Para dar una cifra aproximada, se estima que creamos alrededor de 2,5 quintillones de bytes de datos cada 24 horas —eso es 2,5 seguido de 18 ceros— debido al aumento de los datos web provocado por la pandemia del coronavirus.
Los datos web públicos en la práctica
Los datos web públicos ya han demostrado su utilidad en los negocios, las inversiones, la toma de decisiones estratégicas, la educación, la creación de políticas, el impulso del cambio e incluso la salvación de vidas.
Sin embargo, otras secciones de esta práctica se centran en ayudar a los gobiernos a cumplir sus compromisos de cero emisiones netas, a las empresas a alcanzar sus objetivos ESG e incluso a informar a los individuos sobre cómo pueden contribuir personalmente a salvar el medio ambiente.
Cabe destacar que las empresas de inversión, los gobiernos y las empresas están incorporando el uso de métodos alternativos de recopilación de datos ESG como medio principal para evaluar el rendimiento ético, medioambiental y financiero en todas las estructuras organizativas.
Dentro de la cadena de suministro, las empresas utilizan datos públicos de Internet para obtener una imagen más clara, transparente y precisa del impacto medioambiental de toda su cadena de suministro, lo que les permite actuar en consecuencia si es necesario para incorporar prácticas más ecológicas.
En el Instituto Turing del Reino Unido, los investigadores descifran los datos sobre la contaminación atmosférica procedentes de un número cada vez mayor de sensores en Londres, desarrollando algoritmos de aprendizaje automático y plataformas de ciencia de datos para estimar mejor y pronosticar con precisión la contaminación atmosférica en toda la ciudad.
En Dinamarca, las imágenes captadas por drones se introducen en un algoritmo de aprendizaje automático que puede identificar rápidamente derrames de petróleo o acumulaciones de residuos flotantes. A partir de ahí, puede desplegar una escuadra de drones navegantes especiales para limpiarlos automáticamente.
Y la fuente de datos Carbon Intensity, creada por la empresa británica National Grid ESO, utiliza el aprendizaje automático y la modelización de la energía para pronosticar el impacto del carbono de la electricidad en los hogares, lo que permite a los consumidores tomar decisiones informadas sobre sus propios niveles de consumo de electricidad, basándose en la combinación de energías prevista y la huella de carbono asociada.
Sin embargo, estos son solo algunos ejemplos de cómo se pueden utilizar los recursos de datos de intercambio abierto en el ámbito de la protección del clima.
Cooperación, colaboración y uso compartido de recursos colectivos
Uno de los ejemplos más destacados del uso de datos web públicos para combatir el cambio climático proviene de la primera aceleradora sin ánimo de lucro del mundo que mide el impacto climático a través de datos, políticas y cambios de comportamiento: Subak.
La propia aceleradora británica selecciona empresas tecnológicas innovadoras sin ánimo de lucro centradas en el clima para financiarlas, apoyarlas y «maximizar su impacto en la lucha contra el cambio climático», según su sitio web.
En octubre del año pasado, The Bright Initiative se asoció con Subak para apoyar sus esfuerzos en la lucha contra el cambio climático, lo que, por asociación, ayuda a impulsar los proyectos relacionados con el clima de organizaciones de renombre —utilizados por gobiernos, organizaciones de noticias líderes, iniciativas de la sociedad civil, agencias de información y empresas tecnológicas— utilizando datos web públicos.
Al igual que muchas de las iniciativas mencionadas en la sección anterior, Subak utiliza datos, infraestructura y herramientas compartidos dentro de su cooperativa de datos de código abierto para conectar a los mejores expertos en los campos de la tecnología, el medio ambiente y la ciencia con el fin de generar cambios de comportamiento e impulsar nuevas políticas tanto en el sector privado como en el público.
Algunos de los proyectos que apoya Subak son:
- New AutoMotive: un grupo independiente de investigación sobre transporte cuyo objetivo es acelerar y apoyar el cambio a los vehículos eléctricos en el Reino Unido. Proporciona herramientas de datos y productos de consumo para mapear las ventas de vehículos eléctricos por fabricante y región, así como crear calculadoras de presupuesto para los consumidores en el mercado de vehículos nuevos. En particular, ayudó al Gobierno del Reino Unido a decidir prohibir la venta de automóviles que funcionan con combustibles fósiles y diésel a partir de 2030.
- Transition Zero: Una organización sin ánimo de lucro que utiliza imágenes satelitales para ayudar a los inversores, los gobiernos, las empresas y la sociedad civil a gestionar el declive de los combustibles fósiles y facilitar el cambio hacia oportunidades de crecimiento sin emisiones de carbono utilizando datos en tiempo real.
- Ember: Un grupo de expertos que utiliza conocimientos basados en datos para reducir la dependencia del carbón, con la esperanza de avanzar hacia la adopción de fuentes de energía limpia, como la eólica y la solar, el gas natural y otras energías renovables.
- Open Climate Fix: Fundada por uno de los ingenieros responsables de DeepMind de Google, la organización utiliza un enfoque colaborativo de código abierto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, incorporando tecnología de aprendizaje automático para predecir los impactos en el sistema climático.
- Climate Policy Radar: utiliza el aprendizaje automático y la IA para cartografiar y analizar el estado actual de la política climática, «proporcionando a los responsables políticos, los investigadores y la sociedad civil herramientas para mejorar el diseño de las políticas y la rendición de cuentas».
Cinco pasos para el éxito:
A medida que nos esforzamos por crear un futuro más sostenible, tanto el sector privado como el público, ahora más que nunca, necesitan un acceso adecuado a las herramientas, los recursos y la información que les guíen en la lucha contra el cambio climático.
Aunque el Gobierno del Reino Unido y otros líderes internacionales han reconocido claramente durante la conferencia climática COP26 el importante papel que desempeñarán los datos en la lucha contra la crisis climática, aún queda mucho por hacer para garantizar la comprensión y el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad que se les plantearán.
Sin los recursos y sin los datos, nuestra sociedad no tiene ninguna posibilidad de reevaluar y reformar sus operaciones, o nuestros estilos de vida, para prevenir futuros desastres climáticos o mitigar los actuales.
Por eso debemos fomentar ahora una cultura de cooperación para poder alcanzar los objetivos de sostenibilidad que se han fijado en la conferencia COP26, antes de que los plazos se vuelvan inalcanzables o imposibles de cumplir.
Por lo tanto, hemos establecido cinco pasos que nos deben conducir hacia un futuro más sostenible:
- En primer lugar, es necesario que exista un compromiso mundial para compartir datos y garantizar que los investigadores medioambientales tengan acceso a los datos que necesitan.
- Los gobiernos, los organismos públicos y las empresas deben ser transparentes y abiertos en el intercambio de datos para cumplir los objetivos medioambientales, permitiendo el acceso completo a los datos internos que puedan ser de utilidad para los investigadores y científicos. Se trata de una necesidad enorme que no se está abordando lo suficiente en las altas esferas.
- Es necesario que exista un compromiso inquebrantable con la inversión en innovación.
- La financiación privada y pública debe destinarse a apoyar iniciativas medioambientales innovadoras y basadas en datos que ayuden a trazar un panorama más claro de los pasos que debemos dar para alcanzar la sostenibilidad.
- Para apoyar estas medidas, es necesario realizar esfuerzos para desarrollar las habilidades y los conocimientos en materia de datos.
- Tanto las empresas como los particulares deben comprender el poder de los datos, así como el valor de nuestros propios datos personales y cómo deben utilizarse para alcanzar los objetivos ecológicos.
- A nivel local, nacional e internacional, deben realizarse esfuerzos para crear y mejorar la infraestructura de datos.
- Esto podría generar más intermediarios de datos, repositorios centrales y ampliar los recursos de datos de código abierto, lo que daría pleno acceso a materiales que podrían ayudar a impulsar las iniciativas climáticas actuales y futuras.
- Por último, y quizás lo más importante, todos debemos trabajar para crear una cultura de colaboración y confianza mutua en lo que respecta a los datos.
- Esto significa aprovechar todas las oportunidades para promover no solo la urgente necesidad de aplicar los datos a la emergencia climática, sino también el impacto positivo que se puede lograr con ellos.